UNA COLECCIÓN DE PEQUEÑAS PIEZAS INSPIRADAS EN PERSONAS, LUGARES Y RECUERDOS
Algunas son recuerdos y otras son deseos, pero todas son pequeñas obras que creo con gratitud y con la intención de darles un lugar donde quedarse un ratito más.
LA MESA DE PICNIC
Una mesa preparada para cinco, esperando en medio de un campo. Una pequeña escena que imagino en un día de verano con viento, cuando no hay ningún otro lugar al que ir ni nada más que hacer que quedarse un ratito más.
CAL ACEITE
Dibujado en vivo durante un viaje a Calaceite, España. Una tarde tranquila, la iglesia iluminada por el sol y un amigo dibujando sentado en el suelo.
TROCITOS DE PANADERIA
Inspirado en esas visitas a la panadería a por mi pan de masa madre, cuando el olor a pan recién hecho consigue alegrarte un la mañana.
MIEL
Inspirado en las vacas que veo de camino de Ámsterdam a Diemen en los días de verano. Siempre consiguen alegrarme un poquito un trayecto cotidiano. Quizás algún día, Miel estará esperándome en algún lugar.
DOS ASIENTOS BAJO EL SOL, POR FAVOR
Dibujado en un día de verano en un restaurante familiar de Torralba de Ribota. Dos sillas, una pared tranquila y la luz del sol cayendo justo donde debía. Nada extraordinario y, sin embargo, un momento que merecía ser dibujado.
UN REGALO PARA ROSE
Hecho para mi amiga Rose antes de que se fuera de Ámsterdam, como un pequeño pedacito de los Países Bajos que pudiera llevarse con ella. Cerámica de Delft, tulipanes y tomates, para recordarle cuando este lugar fue su hogar.
«Todo lo verdadero, todo lo noble, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en esto pensad.»
Fil. 4:8